El día de ayer en un establecimiento educativo en Guatemala se dio un incidente con un arma de fuego, un alumno y un disparo, no hubo heridos y la situación de crisis se pudo controlar, sin embargo las preguntas salen, que hacer en un caso de estos, como actuar, como prevenirlo.
Cuando ya se llega a un incidente de ésta índole, ya es tarde y lo único que queda es reaccionar, y lamentablemente ante estos eventos es poco lo que se puede hacer, sin embargo las autoridades de países como Estados Unidos donde han ocurrido estos eventos han hecho presentaciones de que hacer en caso de este tipo de incidente; a lo que ellos llaman “active Shooter” y la receta parece ilógica, pero es lo único que queda cuando se da un evento de estos, y es: correr, esconderse y pelear. No lo estoy inventando yo, sino que con una simple búsqueda en google respecto: “what to do in an active shooter incident” vera que las respuestas serán: run, hide, fight.
Ahora bien la verdadera prevención se da antes, se da en un ambiente donde todos saben que le pasa a quien, y que temas esta viviendo en ese momento, debe existir un monitoreo constante de los alumnos, de sus sufrimientos de bullying, sus sufrimientos familiares y todos los retos de vida que este viviendo el adolescente en ese momento.
Los verdaderos cursos de anticipación, prevención y análisis de estos temas se basarán en saber que esta sucediendo en la mente de cada persona con la que vivo, cuales son los riesgos y como voy a administrarlos, no tomar ninguna amenaza como broma y todo debe ser sometido a análisis.
A nuestros hijos debemos hablarles claramente y enseñarles a identificar señales que puedan traer violencia y comunicárnoslo sin pena y sin sensación que están delatando a nadie, o siendo chismosos.
Es fácil hacer ejemplos como: el joven que ha venido siendo víctima de bullying por años y que casualmente este año se incremento su estrés emocional al sufrir un divorcio en casa, pero que ademas tiene a su abuelo con el que mas contaba como amigo muy enfermo de cancer y repentinamente empieza a hacer comentarios como: “te voy a matar” “ya me harte de vos” “estuve viendo videos de como matar a alguien con un cuchillo” etc. Esto debería disparar todas las alarmas existentes en un establecimiento proactivo con monitoreo constante y que se toma en serio estas palabras para evitar llegar al momento de correr, esconderse o pelear.
Los lamentos llegan cuando suceden las cosas, y luego cuando se analizan a profundidad los casos siempre existe quien dice, últimamente estaba mas exaltado, se ha venido poniendo violento, la semana pasada hizo comentarios que lo haría pero todos pensamos que era una broma, que estaba “jodiendo” .
Jodidos estamos cuando nos matan a alguien y nadie hizo nada proactivo y preventivo.
No tomemos las amenazas en broma, no nos volvamos paranoicos pero si analicemos cada caso y cada incidente adecuadamente, escalemos a las autoridades necesarias cada sospecha, pues puede ser que así evitemos un caso real.
Finalmente, no pensemos en que únicamente bullying puede ser el percutor de estas situaciones; psicológicamente hay cientos y debemos estar alerta siempre; puede ser el joven a quien el maestro (según él) lo trae corto desde 1er curso, puede ser aquel que tiene envidia respecto a otro, o puede ser aquel que se ha venido obsesionando con algún insumo radical como un juego violento o alguna religión o secta, la receta es estar alerta siempre a los indicadores que puedan dar indicios que algo critico está por pasar y tomar aciones concretas y directas, sin rodeos y eficaces, teniendo en cuanta que este tipo de incidente no sucede improvisado, lleva días de estarse gestando en la mente del perpetrador.
